La nula repercusión de mi post sobre la Chirvi, totalmente esperable, por cierto, me tiene sumido en reflexiones varias hace unos días. No es que esperara que volver a publicar algo en este blog 13 años después de dejarlo tirado se fuera a hacer viral, de hecho la pura noción de que esa fuera una posibilidad, me haría dejar de hacerlo del todo. No le dije a nadie, ni pienso hacerlo, de momento.
Este renovado interés por la Chirvi viene de la mano de una creciente nostalgia, más que por el personaje, creo que por los años en que fue relevante para mí. Saliendo de una crisis de los 40, que viví en simultáneo y solapado y me dejó con cambios radicales de estado civil y laboral, mi mente se ha estado fijando continuamente en el año 2007, ya lo suficientemente lejano como para que el recuerdo sea borroso y probablemente alterado, pero que ahora, además de que fue súper divertido, identifico como clave en empezar a ser la persona en que me he acabado convirtiendo.
Lo comentaba hace unos días en un Whatsapp con Warning: estoy en una fase medio melancólica, con 2007 en el centro. No es con pena, ni nostalgia de la juventud, ni ninguna sensación desagradable de tiempo perdido que podría esperarse. Es más bien con cariño, y genuina curiosidad por ubicarme otra vez en ese momento vital. Warning me contestó con una cita de Benjamin Franklin, que rápidamente el mismo invalidó como inexistente: "todo melancólico debe tener un proyecto".
Poco importa realmente si la frase efectivamente la dijo este señor o no. Me resonó inmediatamente, porque la falta de proyecto es una idea que he tenido muy presente en los últimos años, primero como carencia en mi anterior vida en pareja, y ahora solo, como falta para mí mismo.
A punto estuve de confesarle a Warning en ese momento que acababa de publicar en el blog. Pero me abstuve. Un poco por pudor, pero sobre todo, porque me va gustando cada vez más la idea de que si estoy escribiendo algo otra vez, sea en este lugar tan público y accesible, que sea imposible de encontrar. Y que ese gesto de publicar un post no sea más que un cierre mental propio, para mi satisfacción personal y nada más. Al final, para quién hace uno las cosas? Ya se lo preguntaba mi abuelo en la postal de Aden, la compraba para mí, o para él mismo?
Hoy, creo que quiero escribir para mí, y volver a disfrutar del placer que me da pensar en algo, darle vueltas en mi cabeza y luego en la pantalla, puliendo hasta que crea que es justo lo que quería transmitir. Y que por favor, no empiece con un "Estimados", ni acabe en un escueto "Slds, Juano"...
Coincidencia o no, ayer me enteré por un mail de Songkick que Mastretta toca mañana en Madrid. Es de esos grupos que, creo, escuchaba mucho en 2007. Puede que no sea un recuerdo real, pero lo voy a interpretar como otra señal inequívoca de que 2007 me llama. Ya tengo mi entrada, y la idea de que este blog puede ser mi reciclado nuevo proyecto.
11/09/26
El Proyecto
Publicadas por
Juano
a las
12:32 a. m.
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